Soy Petra. Nací y crecí en el regazo de una tradición que honra a la madre tierra, el calor de las oraciones sinceras y el poder curativo de las hierbas sagradas. Durante más de cuatro décadas, he recibido en mi espacio a personas que cargan penas del corazón, desánimo, pesadez inexplicable o dudas profundas sobre su destino.
Mi acompañamiento no parte de promesas irreales ni de imposiciones. Creo profundamente en el valor de una conversación transparente y en la sabiduría que habita dentro de ti. Cuando el espíritu está agotado, lo primero que necesita no es prisa, sino ser escuchado con dignidad, ternura y respeto.